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Jorge García-Dihinx

ATES o Escala de Clasificación de Terreno de Aludes es un sistema que clasifica el terreno en función de su grado de exposición a los aludes.

El desencadenamiento de aludes viene marcado, entre otros factores, por el estado del manto nivoso y por el tipo de terreno. Con el fin de aportar seguridad a nuestras actividades invernales, es importante conocer estas dos variables, algo que nos facilitan herramientas como ATES y el Boletín de Peligro de Aludes.

¿Qué es ATES?

ATES (Avalanche Terrain Exposure Scale) es un sistema de clasificación, que diferencia entre distintos tipos de terreno en función de su grado de exposición a aludes. Como resultado se obtiene una cartografía en la que se representan mediante colores estos distintos tipos de terreno.

Esta herramienta, desarrollada por Parks Canada en el año 2010, se ha estado implementando en el Pirineo, siendo ya varias las zonas cartografiadas disponibles para el público. Desde Montaña Segura se han desarrollado cartografías ATES para los macizos de Aneto, Posets, Infiernos y Monte Perdido – Ordesa. Por otro lado, también está disponible la cartografía ATES del Bisaurín-Valle Aragon-Cirque d’Aneou-Portalet, desarrollada por Pirineos-Pyrénées.

¿A quién va dirigido ATES?

ATES es una herramienta de seguridad para quienes vayan a realizar una actividad en la montaña con nieve, fuera de las estaciones de esquí y pistas balizadas. Raquetas, paseos en nieve, esquí de montaña, todos ellos entran en terreno de aludes.

ATES: tipos de terreno

ATES diferencia entre tres tipos de terreno según su grado de exposición a los aludes (simple, exigente y complejo) y los representa cartográficamente empleando distintos colores:

  • Terreno simple (verde): Exposición a pendientes poco empinadas y terreno forestal. Algunos claros en el bosque pueden implicar zonas de llegada de aludes poco frecuentes. Muchas opciones para reducir o eliminar la exposición.
  • Terreno exigente (azul): Exposición a zonas de trayecto de aludes bien definidos, a zonas de salida o trampas. Hay opciones para reducir o eliminar la exposición escogiendo las rutas con cuidado.
  • Terreno complejo (rojo): Exposición a zonas de trayecto de aludes múltiples y superpuestas o grandes extensiones de terreno abierto y pendiente. Zonas de inicio de aludes múltiples y con trampas abajo. Mínimas opciones de reducir la exposición.

ATES y Boletín de Peligro de Aludes

Como se ha mencionado anteriormente, los aludes en montaña invernal están ligados tanto al tipo de terreno en el que nos movemos, como al estado del manto nivoso.

Con el fin de obtener una información completa del terreno por el que queremos movernos, debemos consultar tanto la cartografía ATES como el Boletín de Peligro de Aludes (BPA). Así, mientras que ATES nos aporta información sobre el tipo de terreno, el BPA hace lo propio con la estabilidad del manto nivoso, clasificándolo en 5 grados (de débil a muy fuerte) según la siguiente escala:

Planificador de ruta

La valiosa información aportada por el ATES y el BPA confluye en el Planificador de Ruta. Este cuadro, ofrece una recomendación concreta acerca de la idoneidad de realizar una actividad en un momento determinado, y define el grado de peligro asumido por el montañero. La recomendación ofrecida por el planificador de ruta podrá ser:

  • PRECAUCIÓN (zona verde del planificador de ruta). Las condiciones son adecuadas para circular por la montaña en terreno de aludes -siempre con la información necesaria- y los accidentes son poco probables. Circula con precaución, empleando la observación para identificar posibles peligros y las destrezas básicas de circulación segura que se enseñan en los cursos de iniciación en aludes.
  • EXTREMA PRECAUCIÓN (zona amarilla del planificador de ruta). Precaución extra: el desencadenamiento de aludes accidentales o naturales es probable y los accidentes son frecuentes. Para circular con seguridad en estas condiciones es necesaria una comprensión profunda del problema de avalancha vigente.
  • NO SE RECOMIENDA (zona roja del planificador de ruta). No se recomienda circular sin sistemas de seguridad y guiaje profesionales. Las condiciones están servidas para que ocurra un accidente por alud e incluso tomando decisiones a conciencia pueden ocurrir accidentes graves.

Ahora bien, no debemos olvidar que lo que nos aporta este cuadro es una recomendación. En nuestra decisión final, también deberemos tener presente nuestra experiencia y la del grupo en terreno invernal.

ATES y BPA ¿Por qué utilizarlos?

Según un estudio publicado en el 2012, entre los años 1995 y 2012, se registraron 38 accidentes por alud en el Val d´Arán, el Pallars y la Alta Ribagorça.

El análisis de los datos mostraba que un importante número de estos sucesos se daban con un valor BPA 3, un grado de peligro bastante habitual cada temporada invernal.

Además, se analizó la distribución de dichos accidentes, en función de la clasificación ATES del terreno en el que se habían producido. Este análisis reflejaba que la mayoría de los accidentes habían sucedido en terreno complejo y otro porcentaje importante en terreno exigente.

Queda patente con este estudio la importancia de una correcta valoración del BPA y la cartografía ATES, que facilite la elección de ruta y reduzca el grado de exposición a los aludes por parte del montañero invernal. Ejemplo rescates BPA-ATES