La orientación como deporteHay personas a las que les entra el miedo escénico con uno de los aspectos claves de la seguridad en montaña: la orientación y la lectura de mapas. Normalmente esa responsabilidad tendemos a delegarla en la persona con más conocimientos o experiencia del grupo. Pero, ¿qué sucede cuando esa persona no está presente o no se encuentra en disposición de asumir esa responsabilidad y nos toca liderar la toma de decisiones?

Está más que demostrado que una gran cantidad de extravíos, accidentes y rescates podrían evitarse si supiéramos tan solo interpretar la cartografía de las zonas que recorremos. Desde Montaña Segura te proponemos una forma completamente diferente de poder iniciarte en el mundo de la orientación. ¿Te animas a probar?

¿Sabías que la orientación, además de ser un factor clave de la seguridad en montaña, es un deporte?

¿Frustrado cada vez que intentas leer un mapa? Sabemos lo estresante que puede ser y por qué muchos deciden tirar la toalla. Aunque nos repitan que «es cuestión de práctica», no siempre es fácil conectar el papel con el paisaje real. Hoy parece más cómodo olvidar el papel y confiar solo en el móvil, pero en la montaña, fiar tu seguridad por completo a la tecnología es el verdadero peligro. ¡Aprender a orientarte de verdad está a tu alcance!

Lo cierto es que contamos con una forma muy interesante de empezar en el manejo e interpretación de la cartografía: el deporte de la orientación. Porque, la orientación se practica como deporte y hasta cuenta con su propia federación, tanto aquí a nivel de Aragón con la FARO, como a nivel nacional con la FEDO.

El deporte de la orientación no es muy mediático en nuestro país. Sin embargo en otros, como los países nórdicos de donde es originario, cuenta con una larga tradición y es realmente popular. Sus pruebas deportivas congregan a una gran cantidad de deportistas en cada evento. Existen diferentes modalidades, siendo las más extendidas las que se practican a pie y en bicicleta de montaña. En nuestro país contamos con un amplio calendario de pruebas a lo largo del año. Además en Aragón, tenemos la suerte de contar con una amplia liga regional propia lo que nos ofrece una buena oportunidad de ponernos a prueba practicando en diferentes tipos de terreno.

Pero ¿en qué consiste exactamente una prueba deportiva de orientación?

La orientación como deportePues básicamente se trata de completar un recorrido entre dos puntos, debiendo pasar además obligatoriamente por controles intermedios, determinados por la organización. Por supuesto debemos realizar nuestro recorrido en un orden concreto y en el menor tiempo posible.

Hasta el mismo momento de tomar la salida no conoceremos ni el mapa ni los puntos de paso propuestos, por lo que tendremos que ir ingeniándonoslas para localizarlos y establecer el mejor itinerario a seguir. Aquí la planificación de nuestro recorrido tocará ir haciéndola sobre la marcha, exigiéndonos necesariamente utilizar mapa y brújula.

Los mapas de orientación

Los mapas de orientación no se parecen demasiado a los de excursionismo. Sus escalas de representación gráfica cuentan con un mayor nivel de detalle (normalmente 1:10 000) y siguen un patrón de colores y símbolos completamente diferente. Sin embargo, el sistema de curvas de nivel sí que es el mismo, lo cual supone el punto de partida ideal para nuestro aprendizaje. Leer curvas de nivel sobre estos mapas resulta normalmente más sencillo, puesto que nos permite apreciar con gran detalle el microrrelieve del terreno por el que transitamos.

Si nuestra intención es ir asentando poco a poco las bases de la orientación, podemos plantearnos empezar participando en pruebas de orientación desde las categorías más sencillas, e ir pasando progresivamente a otras con un mayor nivel de dificultad. La escala gráfica empleada nos va a permitir identificar sobre el mapa multitud de elementos del terreno que vemos o pisamos (edificios, ríos, barrancos, cortados, caminos, etc.). El constante desplazamiento entre diferentes puntos nos va a requerir trazar rumbos o saber identificar otros elementos sobre el terreno. En definitiva, vamos a tener que realizar una constante lectura y reorientación del mapa. Pocas maneras de poner en práctica estas técnicas mejor que esta vas a poder encontrar y de una forma tan lúdica. Tan solo estás tú contra el mapa, qué mejor manera de ponerte a prueba, ¿no crees?

¿Dónde se practica la orientación?

¿Sabías que las carreras de orientación se adaptan a todo el mundo? Aunque la mayoría se celebran en plena naturaleza (bosques y montañas), la modalidad sprint traslada toda la adrenalina a los cascos urbanos, donde la estrategia entre calles es fundamental.
La dificultad de cada recorrido se define por tres pilares: distancia, desnivel y nivel técnico. Gracias a su gran variedad de categorías, cualquiera puede empezar desde cero. Es el deporte familiar por excelencia: los niños aprenden a usar la brújula jugando, adquiriendo una base valiosa para sus futuras aventuras en la montaña. ¡Anímate! Es el reto perfecto para aprender y disfrutar con la total seguridad que ofrece un evento organizado.

Vista desde fuera, una carrera de orientación puede parecer un tanto compleja. Para poder llevar a cabo el control de paso por los puntos establecidos en los recorridos, antiguamente se utilizaba un sistema manual basado en una pinza auto-perforante situada en cada punto de paso. Ello permitía dejar una marca concreta sobre un casillero en el propio mapa, como testimonio de dicho paso. En la actualidad este sistema ha pasado a la historia y en la mayoría de los eventos el control se realiza electrónicamente. Cada corredor porta una tarjeta-chip durante toda la carrera, debiendo pasarla por las estaciones electrónicas situadas en cada uno de los controles. Estas tarjetas-chip tienen un número único de identificación y se pueden adquirir a nivel personal, aunque también es habitual poder alquilarlas en las propias pruebas.

Participando en una prueba de orientación

Para participar en una prueba de orientación lo primero que debes hacer es consultar el calendario de pruebas, que aquí en Aragón sale publicado puntualmente en la web de la federación FARO. Una vez te hayas decidido por una, y si tus conocimientos son muy básicos o nulos, lo ideal sería apuntarse a una categoría de las no oficiales (categorías OPEN). Estas suelen ir ordenadas en función de la dificultad por colores (del OPEN amarillo, la más sencilla, pasando por el OPEN naranja y el OPEN rojo, hasta el OPEN negro, la más complicada de todas).

El nivel de dificultad viene determinado por la longitud y el desnivel de cada recorrido, aunque ya hemos dicho que nunca debe obviarse la parte técnica. Una vez decidida la prueba y categoría, y una vez nos inscribamos, el siguiente paso sería hacernos con el material indispensable. En este caso ya hemos dicho que el equipamiento personal se compone tan sólo de una brújula y la tarjeta-chip de control. Un teléfono móvil también puede venirnos bien para las primeras veces. Nos aportará seguridad en caso de que acabáramos perdiéndonos (siempre que exista cobertura, claro). Otra particularidad es que, para limitar que las personas participantes dentro de una misma categoría puedan seguirse unas a otras, las salidas de los y las participantes suelen espaciarse en el tiempo. Es decir, no existe una salida simultánea dentro de una misma categoría.

¿Estamos preparados?

La orientación como deporteDe forma previa y antes de la carrera, limpia la tarjeta- chip en la estación correspondiente y recoge el mapa de tu categoría sin mirarlo. Al salir, dirígete por el tramo balizado hasta el triángulo de salida (punto inicial que siempre está balizado y al que llegarás sin problemas). Allí, coloca la brújula sobre el mapa en posición horizontal y rota el mapa hasta que su norte y la aguja imantada coincidan. Con el mapa orientado, toma el rumbo hacia el primer punto de control identificando si es necesario los elementos que logremos identificar a lo largo del terreno.

Al finalizar, completa todos los puntos en orden y ve a la meta. Descarga la información de tu chip para obtener tus tiempos y, posteriormente, guarda la actividad en tu GPS para analizar tus aciertos y errores sobre el mapa.

Otro de los grandes beneficios del deporte de la orientación para la seguridad en montaña

Sin duda uno de los grandes beneficios que aporta la orientación como deporte, más allá de la propia actividad física, es el trabajo mental que exige. Una prueba de orientación nos va a obligar a realizar continuas tomas de decisiones, y de cada una de esas decisiones van a depender nuestros resultados. La planificación de la ruta sobre la marcha hará además que la elección de ruta se tenga que tomar con muy poco margen de tiempo. La adquisición de experiencia en este aspecto hará que nuestras decisiones sean cada vez mejores y más rápidas, ayudándonos en nuestras salidas por montaña.

Para la mejora de nuestra formación,únete a los curso de los clubes de montaña o a través de las y los guías de montaña. Pero para poder poner en práctica lo aprendido e ir ganando en experiencia, participa en el deporte de la orientación.

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